LA INTELIGENCIA COMPETITIVA. Herramienta del presente para empresas que buscan conquistar el futuro.

Cada día se hace más necesario diferenciarse y dotarse de herramientas prácticas que ayuden a la empresa a ser más competitiva y a generar más valor.

Hoy queremos hablaros de La Inteligencia Competitiva. De por qué es fundamental su incorporación a la empresa como herramienta de valor,  de cómo puede ayudarnos en el proceso de desarrollo y evolución de nuestras empresas, y de qué beneficios nos aporta en este camino.

 

La Inteligencia Estratégica y Competitiva es una disciplina, y una práctica profesional, que aporta a las empresas un método y unas técnicas de obtención y análisis de información sobre los agentes que operan en su entorno, con un énfasis en la estimación de su evolución.

El resultado de estos análisis ayudan a las empresas y las organizaciones a decidir y planificar su estrategia, a la toma y ejecución de decisiones con mayor eficacia en cualquier área funcional (dirección, I+D-i, producción, comercialización, calidad…) a crear e implantar procesos, productos y servicios innovadores y a influir mejor en su entorno.

La Inteligencia coloca el conocimiento del entorno como un requisito básico de la gestión de una organización o de una empresa. Sus procedimientos y técnicas permiten identificar buenas ocasiones, prever riesgos, estimar la evolución de una situación y de sus actores y reducir la incertidumbre en las actividades estratégicas, operacionales y de I+D+i.

La Inteligencia se basa en una gestión ofensiva de la información para el logro de los fines de la organización que la ejerce.

Su Foco se centra en la exploración y el análisis del ámbito de acción de una organización con una doble dimensión:

  • Preventiva para descubrir y permitir evitar riesgos y amenazas.
  • Proactiva para hallar y permitir aprovechar oportunidades.

La Inteligencia se considera más una inversión que un gasto.

La Inteligencia Competitiva se encuentra en España en un estadio muy incipiente y bastante retrasado respecto a Francia, Reino Unido y los Estados Unidos, donde el 90% de las firmas del Forbes 500 ya en 2011 la habían adoptado para sus procesos de toma de decisiones y de gestión del riesgo. Quizás la falta de integración de la Inteligencia como soporte de las funciones directivas de la empresa se debe a que no existe un enfoque sistémico de la Inteligencia en el marco de un Sistema de Gestión, al mismo nivel que los Sistemas de Gestión de Calidad o de Gestión de la Innovación. Este enfoque facilitaría su conocimiento por parte de los directivos y, por tanto, su implantación, y requiere de  profesionales cualificados, con competencias técnicas y competencias sociales que faciliten la culminación exitosa de los proyectos, necesariamente transversales y multidisciplinares, a los que en el marco del Sistema deberán hacer frente.

La formación en técnicas de búsqueda y análisis de información deviene entonces requisito imprescindible para disponer de profesionales capacitados en la práctica de la Inteligencia, y en su aprovechamiento por las organizaciones.

Si estáis interesados en ampliar información relativa a esta disciplina ponte en contacto con nosotros info@reboja.es.

Nuestro colaborador asociado Miguel Ángel García Madurga, redactor de este artículo,  Doctorando en Información y Comunicación. Postgrado en Ingeniería de Organización Industrial. Profesor Asociado del Departamento de Dirección y Organización de empresas en la Universidad de Zaragoza,   y  experto en Inteligencia competitiva,  imparte formación profesional, asesoría y acompañamiento personalizado.