Técnicas y tácticas para la Mejora Continua. EL CICLO PDCA como herramienta.

El mundo cambia vertiginosamente cada días más y más rápido, haciendo que tengamos que enfrentarnos a nuevos y desconocidos escenarios en los que algunas empresas y profesionales triunfarán, y en el que probablemente tod@s aquellas que no se adapten fracasarán.  

El cambio ya no es una opción, es una imposición determinada por el contexto global en el que las crisis ya no son tomadas como tales, sino que son interpretadas como necesidades de Transformación. En este arduo camino de la continua transformación se hace necesario dotarnos de técnicas y herramientas efectivas que faciliten el proceso. Una técnica básica  para el cambio es la mejora continua.

Cuando una empresa decide que debe emprender el camino de la mejora, una de las posibilidades más interesantes, tanto por facilidad de aplicación como por resultados que se logran, es la aplicación del ampliamente conocido Ciclo de Deming, o Ciclo de la Mejora Continua.

No se trata de una herramienta destinada a grandes organizaciones. Lagrandeza del PDCA reside en que es aplicable a tod@s,  multinacionales y  pymes,  ámbitos empresariales y ámbitos de nuestra vida diaria,  incluso podemos aplicarlo perfectamente en temas de mejora personal. La fácil adaptación de la herramienta, gracias a su sencillez, efectividad, rápida implantación y rápidos resultados se convierte en una muy interesante línea de trabajo en nuestra búsqueda de la mejora.

La empresa precisa de implicación de todos sus trabajadores y darles la posibilidad de participación en los procesos de mejora puede suponer un plus a tener en cuenta en su motivación.

Edwards Deming creo el ciclo PDCA, acrónimo de Plan, Do, Check y Act. También es Posible nombrarlo en español, PHVA: Planificar, Hacer, Verificar y Actuar.

EL PDCA un método cíclico. Acabada la etapa final, se puede volver a reiniciar el ciclo con una nueva planificación, y así sucesivamente. Esto posibilita hablar, con más razón, de mejora continua ya que el método propone reevaluar todas las acciones de mejora de forma periódica.

Veamos una a una cada una de las etapas:

1.Planificar (Plan):

En esta fase vamos a focalizarnos en buscar mejoras y establecer objetivos. La búsqueda de oportunidades de mejora puede articularse a través de equipos de trabajo interdisciplinares, escuchar al cliente y al trabajador, búsqueda de nuevas tecnologías, nuevos materiales, nuevas máquinas, etc. Es típico el uso de las siguientes herramientas:

    • AMFE (Análisis Modal de Fallos y Efectos)
    • Diagramas de Gannt para planificar y hacer el seguimiento de los proyectos
    • 5 S para disponer de zonas de trabajo mejor ordenadas
    • Diseño de Poka-Yokes (sistemas a prueba de errores)
    • Diseño de sistemas Kanban
    • Panificación avanzada de la calidad APQP

2. Hacer (Do):

En esta segunda fase, nos centramos en hacer los cambios previstos para materializar las ideas de mejora propuestas. La recomendación siempre suele ser la misma: Prueba piloto en una zona pequeña o con una pequeña cantidad de la producción para que comprobemos si todo es OK antes de extender la implantación a gran escala.

3. Controlar o Verificar (Check):

Una vez llevado a cabo todo el plan de acción, debemos fijar un periodo de tiempo donde verificaremos si el funcionamiento  correcto y acorde con lo planificado. En caso de que detectemos alguna desviación y no se cumpla totalmente con las expectativas creadas, deberemos planificar y realizar todas aquellas modificaciones que consideremos oportunas para que se ajusten esos resultados a nuestros objetivos prefijados. En esta fase será habitual el uso de:

    • Diagramas de Pareto
    • Diagramas de Ishikawa
    • Análisis de Kano
    • Matrices de auto-calidad
    • Análisis ABC
    • VSM (Mapa de flujo de valor)
    • ASP (Análisis de satisfacción personal)

4. Actuar (Act):

Tras ese periodo de pruebas, donde ya hemos comprobado resultados reales y previstos, y además, habremos comparado la situación de inicio con la final, si los resultados son satisfactorios, se procederá a implantar la mejora de forma definitiva. Si los resultados no fueran suficientes, tendremos que decidir qué cambios incorporamos para ajustar los resultados a lo planificado. Quizás incluso si no viésemos viabilidad en esos cambios, la idea de mejora se desecharía.

Como se indicó anteriormente se concibe el PDCA como un ciclo por lo que una vez finalizada la cuarta fase, podríamos reiniciar el ciclo con un nuevo PLAN.

La principal diferencia entre un deseo y una meta es la Acción.

Usemos el PDCA como herramienta para convertir ideas de mejora en acciones de mejora.

Si estáis interesados en implantar esta herramienta, o ampliar información al respecto, ponte en contacto con nosotros info@reboja.es.

Nuestro colaborador asociado Carlos Marín Vinacua, redactor de este artículo Ingeniero Técnico Industrial,  MBA por la Universidad San Jorge y  Coach AECOP, es experto en la implantación de metodologías de mejora,  planificación y optimizaciones de métodos de trabajo y procesos e imparte formación profesional, asesoría y acompañamiento personalizado a empresas y profesionales de todos los sectores.